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martes, 18 de septiembre de 2012

La torpe y estúpida selección natural.

Hace tiempo que vengo pensando esto.
Se supone que en un mundo con equis tropecientos millones de personas, ha de haber alguien afín a ti, por pura estadística.
Si lo miras desde el punto de vista romántico, existe tu media naranja.
Si lo miras desde el punto de vista de la psique, entonces tienes una o varias almas gemelas.
Desde el punto de vista químico, despides feromonas que son atractivas a equis personas del género opuesto o del mismo ( a veces la cosa no está ni para elegir).

Pues bien, con veintisiete años y muchos desengaños a mis espaldas puedo confirmar que:

-Por pura estadística mi persona afín también pudo morir en un accidente de tráfico, morirse o simplemente ser gay.

-Desde el punto de vista romántico, con mi media naranja o limón (que también podría ser un borde de cuidado) alguien se hizo un zumo y paso un invierno sin un solo constipado.

-Desde el punto de vista de la psique, posiblemente mi alma gemela me juro odio y rencor eterno y se me reconoce en ésta vida, lo más seguro es que huya despavorida como alma que lleva el diablo.

-Desde el punto de vista de las feromonas, no diré que huelo mal, porque soy adicta a los perfumes (y no a los baratos precisamente) pero creo que las feromonas que desprendo solo atraen a chalados, capullos...y un largo etcétera de hombres que estoy segura que mi madre jamás contemplaría como yerno.

Al principio, creía que la mirada exhaustiva de mi abuela que para mi todo lo sabe, sería una buena criba, pero por sus ojos pasaron tíos que me engañaron, me chulearon o incluso me insultaron, y ¡joder! jamás detectó ni uno...mecachis.

Así que decidida a cambiar, la penúltima vez, me apunté a Badoo.

¡¡jajajajajaja!! perdonar que me ría, ahora sigo.

Ya.

Bueno ahí conocí de todo, desde un canadiense, que me llevó a la montaña a ver las estrellas y dónde realmente acabé durmiendo fue en una cueva de cabras, en la que ni estrellas ni nada ( ni siquiera de las románticas) y que además a la mañana siguiente resultó estar al borde de un precipicio por el que estuve a punto de caerme más de una y dos veces ( ya sé que algunos estaréis pensando..¿porqué mierda no se cayó? lo siento...sobreviví) y con el que además no escarmentada quedé una segunda vez, y resultó empapelar su habitación con folios por filas de colores...un cristo.
También conocí a un ruso, no sabría como calificarle.
A un tío con los pelos de la nariz más largos...vaya, que jamás he vuelto a ver otros iguales.
Y un largo etcétera, que en fin, sólo podrían salir de internet (aunque en la vida real también existen).

Para aclarar ideas y pensamientos, me fui de Interrail y tras recorrer media Europa (qué guapos son los húngaros) decidí pasar de los tíos.
Pero, curiosamente, hablaba con uno que había conocido en Meetic, un virtuoso del violín, médico, abogado, piloto y...seguro que no soy capaz de recordar la de cosas que era, el caso es que aprovechando que no quedaban buses cuando regresé, dije, ¿por qué no? ¿oye me acercas a casa?
Y tanto que me acercó, se presentó bien arreglado y yo ... que los vagabundos olían mejor que yo ¿qué esperaba tras 20 días trotando por Europa con una mochila? ¿A la Barbie?

El caso es que aún quiso entrar en casa...y cuando le negué la entrada..¡¡se enfadó!! (díscúlpame si me lees, por querer asearme y dormir en mi cama).
Al final, me supo mal y dije venga, quedemos a ver una peli...en mi idioma, quedar a ver una peli, significa eso, en el suyo significó convertirse en el doctor octopus y ¿de dónde narices sacaba tantos brazos y sobre todo, tantas manos?

Así que le eché de casa y me mando un LARGO email para llamarme estrecha...gracias de nuevo.

También conocí a otro, que presumía de gustarle el rollo bdsm ( y realmente le gustaba) lo que creo es que le faltaba un corset en su colección y yo caí tan ciega y rendida en sus brazos que lejos de ver por dónde avanzaba ( un fangoso pantano) me tiré sin chalecos salvavidas...y encima me llamaron problema.

Luego, apareció él...el príncipe azul, el eterno amor...el te seguiré allí donde vayas, y como una es una romántica empedernida, que se lo cree todo, se cambió de país y el vino y como vino se fue.

Ahora bien, ya pasado el tiempo y siendo capaz de reírme de éstas y algunas otras tonterías cometidas por mí y otras hacia mí, he cambiado el chip.

Y sí, ahora el cielo se abre como en una peli de los Monthy Python (aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaleluyaaaaaaaa aleluyaaaaaaa corean los ángeles celestiales o más bien de la película) y:

No busco nada.

Lo siento mamá, no sé si llegarás a verme vestida de blanco, con cuatro adorables niños que te llamen abuela.

Lo siento por mis hermanos, pero bueno, ya tenemos dos sobrinos, así que no perdéis tanto (guiño guiño).

Y tras tanto patear por terrenos fangosos, pantanosos, y besar más de una y dos y tres y cuatro ranas, algún sapo, algún gusano, alguna cucaracha...he decidido que como dice mi hermanito...pasa la cabra.

Lo siento por los que seguíais mis historias y os comprobáis palomitas.

Ahora si alguien me busca, solo diré una cosa, soy emocionalmente inestable ( hay días que quiero llorar y a los cinco minutos reír como una loca), tengo un carácter y un temperamento fuerte ( en mi tierra se le dice un par de narices, pero hay quién sigue prefiriendo a las modositas que se callan) y lucho por lo que quiero y creo que es mejor para mí.
Si la pregunta fuera ¿qué ofreces?
Mi respuesta sería, un mundo diferente.


domingo, 23 de enero de 2011

Vakuum-Tropfen


No, no es una caída sinuosa, lenta y silenciosa, una de esas caídas de las que puedes levantarte y decir 'eh, aquí no ha pasado nada',no.

Es una caída con toda la equipación, tacones incluídos.

Durante meses te engañas pensando que lo importante es disfrutar cada momento, cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo...hasta que llega el instante en el que caes y te preguntas...

¿Para qué?

Siempre altiva, distinta, lejana y el día que decides dar un paso e intentar acercarte...

Lo único que te espera es el más absoluto vacío y la más estúpida de las caídas.

Dicen que el ser humano es el único que tropieza dos veces con la misma piedra, dejadme que os diga una cosa, me acabo de dar cuenta de que soy de otro planeta, porque llevo más de ocho años cayendo siempre en el mismo lado, así que supongo que queda claro que humana no soy, quizás deba tener otro adjetivo...

Estúpida

Sí, hoy es un buen día, para sentir ese sentimiento que te hace replantear que...

Una vez más..

No encajo aquí.

Y ahora, sino os importa, quiero seguir descendiendo a toda velocidad, mientras me replanteo con los pocos segundos de ventaja que me dé la caída, que estoy haciendo con mi vida...