domingo, 30 de diciembre de 2012

Puntos

Él le había puesto tres puntos suspensivos a su historia.
Ella borró dos.


lunes, 17 de diciembre de 2012

A fuego lento

Cocinar a fuego lento, así como lo hace la vida con las cosas, las situaciones, las personas.

Recuerdo a mi madre o a mi abuela, cocinando durante horas, a fuego lento, para que el sabor penetrara en los alimentos, despacio, sin prisa, pero sin pausa.

A veces, las cosas no se cocinan a fuego lento.

Vivimos en un mundo rápido, dónde un parpadeo puede hacer que te pierdas el comienzo o el final de una gran o desdichada historia.

Nos bombardean las noticias, los mensajes, la información...todo va demasiado rápido ¿no?

Comida rápida, sentimientos rápidos...que no llegan a penetrar del todo, que no llegan a dejar ni la semilla.

Coge una silla.

Siéntate.

Respira.

Observa.

A veces mirar...no es suficiente.

Piensa.

Conoce.

Sonríe.

Ahí está.

¿Ves?

No era tan difícil, sólo había que dejar que se cocinara a fuego lento.

martes, 11 de diciembre de 2012

Cambiar de cielo no te cambia el alma

Empezar un razonamiento suponiendo algo, carece de total lógica y argumento, teniendo en cuenta que las suposiciones no son verdades al ciento por ciento, y muchas veces están manipuladas, o lo que viene siendo lo mismo, son subjetivas.

Me habría gustado tener tiempo para poder hacer lo que llaman un 'estudio de mercado' pero como sólo conozco la experiencia propia, la mía, es de la que hoy escribo.

Muchas personas creen que soy valiente, que soy afortunada, que he pegado el salto justo antes de que el barco se hundiera, que estoy a salvo.
Pues bien, estáis equivocados.

Porque todos esos argumentos son válidos cuando lo haces por propia voluntad y no obligado, cuando no te queda otro remedio.

Cuando hace casi seis años me marché de Burgos, me fui a Barcelona por amor, no por un amor físico hacia nadie, me fui porque desde que tengo uso de razón, estoy enamorada de esa ciudad, de su gente, de su cultura, de su clima y de sus costumbres.
Cuando emigras por amor, todo es más sencillo.
Duele dejar atrás a los tuyos, separarte o distanciarte, pero mucho menos.

Cuando hace siete meses tomé la decisión de marcharme a Inglaterra, no fue por un profundo amor a la tierra del guionista Shakespeare, no fue por amor a ningún inglés (dios me conserve la vista y el sentido del humor, antes de enamorarme de ningún orco local...y si así lo hiciera, recordarme éstas líneas) me fui por obligación, porque desde hacía seis años, no me quedaba otra, que largarme durante cinco años.
Lejos.
Si me hubiera ido por amor, no regresaría cada mes o dos meses a Barcelona...¿qué se me habría perdido allí? Anda que no hay mundo por recorrer...
Tampoco emigré para estudiar, ni para mejorar mi inglés (que ya era bueno)...pero no soy idiota, y ya que estoy, pues vamos a conseguir cosas y en definitiva a ocupar el tiempo.
Porque lo que si soy es una superviviente, camaleonica y me adapto a los problemas y a las circunstancias y las enfoco del mejor modo que puedo.

Aunque a veces me equivoque.

Durante éste tiempo, muchas personas me han dado de lado, me han abandonado o como en otras ocasiones, he sido yo, la que simplemente ha seguido su camino.
Pero, cuando más sola me he sentido, ha sido cuando he vuelto a la que para mí es mi casa.
La gente siempre te saluda despidiéndose, con un 'cómo tu ya no vives aquí' o 'tu solo vienes de fiesta' ' solo vienes para divertirte'.

Se nota que no son ellos, los que se suben al avión de vuelta en lágrimas, se nota que no son ellos los que conviven consigo mismos 24/7 y que posiblemente jamás se han escuchado por dentro, lo que realmente desean, necesitan o anhelan.

Y siempre es más sencillo envidiar al de al lado y exportar la culpabilidad o la frustración al que está delante.

En otras ocasiones ya no sé si es envidia o simplemente ignorancia.

Lo que si sé es que las cosas siempre son más sencillas, si en lugar de asumir que hay distancia, se intenta evitar.

Hay dos preguntas que no supongo y que si me cuestiono:
¿Es tan complicado no complicar la vida?
¿Es tan complicado no complicarle la vida a los demás?

Lo mejor es que ha llegado un momento en el que no me arrepiento de haberme marchado, estoy orgullosa de mí misma, estoy consiguiendo cosas, creciendo como persona, viviendo una experiencia increíble (sin necesidad de entrar en gran hermano), conociendo a gente de muchísimos países y culturas diferentes, y lo que es más importante, me estoy dedicando tiempo a conocerme, a saber lo que me gusta y lo que no, y haciendo algo que hacía mucho que no hacía, disfruto de la vida, viviendo.

Soy consciente de mi posición y de dónde me encuentro, y...soy feliz.

Porque cambiar de cielo no me cambia el alma, pero si me hace grande, como persona.



domingo, 25 de noviembre de 2012

Twitter


    1 Escuchas hablar de Twitter. Te burlas.
    2 Vuelves a oír hablar de Twitter. Te vuelves a burlar.
    3 Oyes hablar de estrellas que están, parece ser, en Twitter. Te burlas, pero te prometes a ti mismo que lo comprobarás
    4 Te conectas a Facebook para sentirte más seguro
    5 Te inscribes en Twitter
    6 Lo dejas porque te parece una cosa estúpida
    7 Criticas con fuerza a aquéllos que están en Twitter
    8 Comienzas a seguir a gente como @Albertoravell @NelsonBocaranda y a alguna que otra persona que conoces en la realidad
    9 Escribes un primer tweet del tipo: “estoy probando esto de Twitter”
    10 Tratas de indagar un poco más en Twitter
    11 Te percatas del uso frecuente de términos como ‘tweet’, ‘Twitter’, ‘Twitterverse’, ‘Tweetie’, ‘Tweetdeck’, y algo llamado RT
    12 Te vuelves a burlar, pero esta vez es porque no comprendes nada
    13 Dices a tus amigos: “he probado eso de Twitter, pero no he entendido nada y, de todos modos, es algo estúpido”
    14 Te conectas a Facebook porque al menos ahí entiendes algo
    15 Lees un artículo sobre Twitter en alguna parte
    16 Vuelves a conectarte a Twitter
    17 Evitas palabras como ‘tweet’, ‘Twitter’, ‘Twitterverse’, ‘Tweetie’, ‘Tweetdeck’ y ‘ReTweet’
    18 Respondes algo a @edans
    19 Te maldices por haber caído en la trampa
    20 Te desconectas durante cuatro meses
    21 Te vuelves a conectar. Solo para echar un vistazo
    22 Escribes un texto relativamente gracioso
    23 Ves aparecer los RT
    24 Descubres que RT quiere decir ReTweet
    25 Te fijas como objetivo en esta vida ser retwitteado
    26 Instalas una aplicación de Twitter en tu móvil
    27 Dejas de tener vergüenza cuando dices “tengo que twittear esto”
    28 Empiezas a asistir a eventos sólo para poder twittearlos
    29 Rezas para ser ‘retwitteado’
    30 Recargas la página. F5. F5. F5. F5
    31 Apagas la computadora.
    32 Lo enciendes. Cargas la página. F5. F5
    33 Piensas en 140 caracteres
    34 Consultas el móvil todos los días, a todas horas
    35 Twitteas que consultas el móvil todos los días, a todas horas
    36 Te enemistas con la gente que conoces para impresionar a gente que no conoces
    37 Pierdes peso porque se te olvida comer
    38 Dejas el teléfono cerca de la cama para poder consultar Twitter antes de dormir
    39 Defiendes a muerte Twitter frente a sus detractores
    40 Cuando te escuchas a ti mismo, te das cuenta de que te has convertido en una de esas personas que antes detestabas
    41 Empiezas a sentirte como un robot. Empiezas a reaccionar como un robot
    42 Haces el propósito de dejar Twitter para no volverte completamente loco
    43 Te lo vuelves a pensar e incumples tu propósito
    44 Te dices: “podría twittearlo”
    45 Percibes la ironía de la situación
    46 La twitteas

lunes, 19 de noviembre de 2012

Diferencias

Un dia me preguntaron qué era lo.que creía que nos diferenciaba de los niños.
No dudé ni un segundo en responder.
El orgullo.
A lo que me dijeron: ¿no es la edad?
Desde luego que no respondí. Lo que nos diferencia es el como solucionamos un conflicto,una rabieta,un enfado.
Los niños con un abrazo.
Los adultos...simplemente no volvemos a hablarnos.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Las circunstancias

Soy una adicta a Internet.
Me confieso,además, adicta a las redes sociales.
Tengo tres facebook, myspace, hi5, twitter, blog, badoo, meetic,msn, google + ...y seguro que alguna más, que ahora no recuerdo.
Si hago memoria y echo la vista y el oído atrás, aun oigo a mi madre diciendome que pasaba demasiado tiempo ante la pantalla del ordenador.
Mi adicción es,y era,tal, que muchos de mis amigos, los más añejos, esos que hice en el cole y el instituto, habrían puesto la mano en el fuego diciendo que yo iba a ser informática.
De hecho, el ser enfermera no es más que el resultado de las circunstancias.
Y es, a las circunstancias, dónde queria llegar.
Las circunstancias son muy putas, y perdón por la expresión, pero es la realidad.
La más pura y cruda,realidad.
El otro dia hablaba con un especimen que busco en google la tasa de compatibildad de nuestros signos astrales.
Como si de un adolescente se tratara, hizo un copia y pega de los resultados de compatibilidad entre escorpio(él) y capricornio (yo).
No tengo seguro del todo, sino cogio además una de mis fotos ( esas que tengo repetidas con asquerosa simetría en cada una de las cuentas que antes enumeré) y no la juntó con una suya para ver como sería la cara de nuestros hijos.
El caso y tras la anécdota o chascarrillo gratuito, es que mi signo astral ( por el cual deberia ser abogada o algo por el estilo) no es mas que fruto de la circunstancia de cuando fui concebida.
Claro y conciso.
Sin entrar en que ahora decian que los signos astrales eran 13 y que segun eso seria Sagitario.
La circunstancia de que el primer espermatozoide en llegar tuviera un cromosoma X y no Y.
La circunstancia de que mis padres se conocieran, mis abuelos y mis bisabuelos.
No voy a echarla la culpa de la evolución a las circunstancias ( algún pragmático como yo también lo llamaría casualidad) pero algo que ver tienen.
El caso es que las circunstancias no me obligan a ser una nerd enganchada al ciberespacio.
Las circunstancias no me ponen una pistola en la cabeza para que me abra 500 cuentas.
Pero me gusta echarles la culpa.
Soy más feliz asi.
Y a fin de cuentas, de eso se trata.
De los pequeños y placenteros momentos de felicidad.
Esos en los que ponen tu cancion favorita en un pub, te compras tu perfume favorito, tu madre te hace tu comida favorita, vas al cine y te compras palomitas, bajas una cuesta con la bicicleta y el viento te empuja...por todos esos momentos en el que las circunstancias te brindan la oportunidad de ser feliz.
Por esos, por esos merece la pena vivir y estar vivo.
Que aunque es parecido,no es lo mismo.
No es lo mismo respirar inconscientemente ( porque nuestra especie ha evolucionado de tal manera que es algo que hacemos automáticamente...imaginaros como sería tener que estar concentrado en respirar..un agobio) que sentir cada partícula de aire pasando por la nariz,garganta y llegar a los pulmones.
A veces, las circunstancias nos obligan también un poco a eso, y nos enseñan, que a veces los mayores placeres de la vida no son cosas de gran valor económico, sino las más pequeñas.
Una llamada.
Un mensaje.
Ver caer la lluvia.
Las margaritas.
Que él o ella te sonría.
Que tu me leas.
Ya os lo dije, las circunstancias son muy putas.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Espera

Se le enfrío el café esperandole.
Al darse cuenta de que no vendría...se le enfrío el alma.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Gritos..

Un día el maestro preguntó:
 - ¿Por qué grita la gente cuando está enfadada?.

Los monjes pensaron.. - porque perdemos la calma - dijo uno de ellos, por eso gritamos.

- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?

Nadie dijo nada, al final el maestro dijo:

- Cuando dos personas están enfadadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Cuanto más enfadados estén, más alejados estarán, y más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro.

Luego el maestro preguntó: 
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?.

- Se hablan suavemente, porque sus corazones están muy cerca. 
La distancia entre ellos es muy pequeña.

lunes, 12 de noviembre de 2012

La musa

Hay días en los que te sientas, coges un lápiz y las ideas fluyen, bailan, danzan sobre el papel.
Conviertes el caos que tienes en la cabeza, en arte.
Otros días, simplemente, no sólo no coges el lápiz, sino que no lo encuentras.
El papel ha desaparecido.
Al teclado le faltan letras.
Y a la cabeza sincronización, fluidez y lógica.
Las ideas se agolpan en la punta de los dedos, con ansias por salir, con ansias de ser oídas, ansias de ser leídas y quizás, comprendidas.
Pero hoy, hoy la puerta no se abre.
Las ideas no fluyen, no son consecuentes, no saben qué decir ni cómo.
La puerta no se abre porque no está ella.
La musa.
Admito que cuando ella me falta, no pocas veces he sido tentada de coger la esperanza y tirarla a la fosa común dónde muchas veces yacen los sueños.
Sueños que pasan de esa fosa común al más soleado de los días, y viceversa, y así, sucesivamente, un día tras otro.
Como si de una pila se tratará, el camino de un polo al otro, a veces se hace demasiado sencillo, rápido y sin mirar hacia atrás.
El sueño que hoy llora mañana sonríe y el que hoy muere a carcajadas mañana ahoga sus lágrimas en alcohol.
Lo bueno que tienen los sueños, es que muchas veces, aunque acaban en la fosa común, navegan, navegan en barcos con letras que hace tiempo fueron escritas.
Navegan y se mecen.
Les mece la música.
Y les asustan los gritos.
Los gritos siempre vuelven, siempre están.
Escapan al control, les hunde, me hunden y te hunden.
Pero rompen los cristales, que les separan de su musa.
Y sin darse cuenta, encuentran al lápiz, al papel y se mecen al son de la música mientras se colocan en una ordenada fila, para ser plasmados.
Los sueños lo han conseguido.
Saben más de ti.



lunes, 5 de noviembre de 2012

Ser gótica, fetichista, domina...y no morir en el intento.

Ey, hola.
¿qué tal?
Bueno si habéis leído alguna de mis entradas, algunos de los que me siguen son amigos, pero la mayoría sabréis bien o al menos un poco, de qué pie cojeo.
Cuando tenía ocho años, vi la película de Entrevista con el Vampiro, y en ese momento caí enamorada de los corsets, terciopelos, la vida inmortal y los hombres de pelo largo.
Supongo que el que mis padres fueran heavys también ayudó a que yo cultivara un poco ese lado oscuro ya desde la cuna.
No en vano, recuerdo las mañanas de verano, sin colegio, en casa con mi madre, con Alaska o Tino Casal a todo volumen.
Recuerdo que el entierro de Freddie Mercury se vivió en mi casa, como si del entierro de un familiar mismo se tratara.
Resumiendo, que aunque las charlas de mis padres fueron muchas,  en las que me aconsejaban que por favor no oyera esa música, me olvidara de los chicos de pelo largo y abandonara la senda del mal, nada pudieron hacer por evitarlo.
Con diecisiete años me compré mi primer corset, que aún guardo, en Bilbao.
Ese corset y ese viaje, me costaron un mes sin hablar con mis padres.
Al igual que mi primer piercing.
Pero no solo he sobrevivido a eso, sino a las ondanadas de tíos salidos que sólo ven en ti un reto, una conquista o un bicho raro, que les parece sexy porque lleva corset.
Diez años más tarde, me pregunto cuando pasé de ser una chica, a ser un objeto.
Quieren vendernos que la mujer del siglo XXI es fuerte e independiente y que la sociedad lo entiende.
No vengo a descubriros nada nuevo, pero os diré que mienten.
Y si eres gótica, fetichista y domina...estás jodida.
Esa es la verdad.
Yo no contemplo que existan los temas tabú, esos que en teoría jamás puedes nombrar.
Porque vivimos en una sociedad igualitaria y libre.
MENTIRA.
Entonces ¿por qué no puedo expresar abiertamente que soy fetichista?
¿por qué no puedo decir que me ponen,en mi, los corsets bien apretados y los tacones infinitos?
¿por qué no puedo decir que me ponen, en ellos, los pelos largos, las barbas, los pendientes y los tatuajes?
¿por qué no puedo decir abiertamente que me gustan los juguetes?
¿por qué no puedo expresar abiertamente que me gusta el BDSM antes de que existiera todo ese rollo de las cincuenta sombras de grey?
¿por qué no puedo decir que soy domina y que me pone de mal humor que un hombre intente mangonearme?
Os lo diré alto y claro, porque eso que llaman LIBERTAD no existe.
Porque si reúnes todas esas características, como yo, y además eres gótica, dejarás de ser una mujer del siglo XXI para ser un objeto de un machito de la época NEANDERTAL.
A veces, me pregunto si no sería mejor hacer como siempre dijeron mis padres y dejar los corsets, la música y ser alguien aburrida y en definitiva, normal.
Así me ahorraría las lágrimas, los disgustos y los malos ratos, que de nuevo, una vez más, me tomaron el pelo.
Claro, que también he pensado en crear una especie de juego, en el que torturar a los pobres idiotas que intenten cortejarme, con las mismas estupideces de siempre.
Sí, porque no soy idiota, y al final, tras diez años de que me llamen porro, que digan que soy una pervertida o que les pone cachondos que sea enfermera, he optado por reírme de ellos.
Vale, he tardado diez años, pero mejor tarde que nunca ¿o no?
Así que he ideado una especie de prueba, larga, en la que os aseguro que no la pasara ni un 0'01%.
Obviamente, no os voy a decir qué es, no se cuánto de esos incautos y atrevidos pueden acabar parando por aquí.
Dicen que mis estándares son altos, que exijo demasiado, que así me quedaré sola.
Pues que así sea.
Me he levantado mucho tiempo acompañada y me he sentido más sola, que cuando he estado sola, así que la soledad...ya no me asusta.
Tras tantos años de cabrones, de gilipollas, de salidos, de rock stars sin la estrella y a veces sin el rock, y en definitiva, después de mucho subnormal del mismo género...esto es lo que ha pasado.
Han creado un monstruo.
Y no sólo me pondré corsets y tacones, sino que los corsets serán cada vez más apretados y mis tacones cada vez más altos.
¿Queréis jugar?
Que empiece el juego.
Vais a perder.
Estáis avisados.






jueves, 1 de noviembre de 2012

Soledad absoluta

Acabo de llegar a casa.
He llorado.
He gritado, bajito, para no molestar, aunque ¿a quién?
He seguido llorando.
Me he metido en la ducha.
He llorado.
He apoyado mi cabeza contra la pared.
He deseado por un simple momento desaparecer.
No existir.
Porqué.
Tengo muchas razones.
Hay una que me persigue hace seis años en forma de dinero, que ahora me obliga a estar donde estoy.
No es lo único que me obliga a estar dónde estoy.
Mi país está en crisis y allí no tengo empleo.
Estoy atrapada en una aldea.
Sola.
Sin amigos.
O al menos, si los tengo, no me escuchan.
Sonrío ante ellos.
Pero echo de menos alguien que me diga, no sonrías, no lo hagas porque sé que no estás bien.
Y que entre mis risas y estupideces, sepa ver eso.
Hoy fui a una fiesta.
Sentí que no pintaba nada allí.
Soy buena actriz.
Me he reído y nadie ha sospechado nada.
Pero el nudo en mi estómago y mi jaqueca, me delataban.
He huido.
Podría haberme quedado más, pero para qué.
La sensación de estar en un sitio en el que no debes.
La soledad.
Son tan fuertes, que a veces, hasta incluso, yo misma, me obligo a estar sola.
No soy feliz.
No lo soy.
Intento ponerle remedio.
Pero no sé si llegaré a tiempo.
Intento disfrutar con las pequeñas cosas.
Pero cuando parece que levanto cabeza, llega alguien y de nuevo me hunde.
Estaba ilusionada.
Lo que pasa con los soñadores, lo que nos pasa, es que es tan sencillo hacernos caer de nuestra nube, es tan sencillo herirnos...que a veces las personas lo hacen sin darse cuenta.
Otras, lo hacen con intención.
Mi madre dice que no soy fea.
Yo deseo y desearía serlo, y si lo soy, aún más.
¿Porqué?
Eso me ahorraría el que me abordaran ondanadas de gilipollas, descerebrados, que solo buscan utilizarme como juguete.
Si fuera fea, se me acercarían gilipollas, pero quizás menos o ninguno.
Y el que se acercara sería porque realmente le interesa conocerme.
Ya no tengo ganas de conocer a nadie.
Me he cansado.
Estoy triste.
Y no busco a nadie desesperadamente, es que me he cansado.
Es que estoy harta de que me hagan daño, de que se rían de mí y de que me utilicen.
De que nadie me cuide, de que nadie se preocupe por como estoy, de que nadie me dé un abrazo cuando más lo necesite.
Porque en 27 años, jamás he tenido eso.
Y muchas veces me pregunto, si tan mala persona soy, si tan asquerosa soy, que no merezco que nadie me quiera.
Todos creen que soy fuerte.
Es mentira.
El que me conoce, el que lo hace bien, sabe que soy delicada, sabe que soy sensible y que casi cada día lloro tantas veces como sonrío.
Pero nadie se para a mirar eso, para qué, si son más llamativos mi estética, mis corsets o que me guste el BDSM o que trabaje como enfermera.
Siento que como persona, importo muy poco, pero que como personaje, soy lo mejor y lo más codiciado.
Estoy cansada.
Soy persona y tengo sentimientos, tengo metas y tengo sueños.
Me gustaría despertar y tener a mi lado, alguien al que al mirarme le brillaran los ojos, sonriera como un estúpido mientras colocase mi pelo detrás de mi oreja, que deseara agarrarme mientras duermo y que me diera un beso en la frente cada mañana al despertar.
Que supiera que prefiero las margaritas a las rosas, el té al café y que siempre me despierto despelujada, porque se me olvida quitarme la goma del pelo.
Que duermo abrazada a mi almohada, porque me da miedo estar sola.
Que las noches en que abrazo mi peluche es porque estoy aterrorizada.
Que lloro de emoción en las escenas de las películas de despedidas, besos o de reencuentros.
Que prefiero la compañía de un anciano a la de un niño, pero que querría tener muchos hijos y abrazarles y besarles cada día.
Que odio poner la lavadora, que odio tender la ropa y que cambiar el nórdico me produce auténtica pereza.
Que me gusta el tacto cálido de las bufandas, los gorros y los guantes.
Que soy feliz bajo el sol, tumbada en lo alto de una montaña.
Pero a quién le importa esto.
Creo que jamás nadie me ha preguntado, Amalia, qué es lo que te gusta hacer.
Porque me llamo Amalia, no Amy.
Pero qué mas da.
La soledad, me guste o no, es mi única compañera, aunque a veces la transforme en una almohada o en un peluche.
Y el resto de personas, actores.

domingo, 21 de octubre de 2012

Ser bueno y que en el camino te crean idiota...

Empatia.

Siempre he creído en la empatia.


La Real Academia Española (RAE) la define de la siguiente forma: 


1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto

con el estado de ánimo de otro.

Si se busca el significado más próximo vendría a ser un 'no le hagas nunca nada a nadie que no quisieras que te hicieran a ti'.


Algo así como, no le pises un pie a tu vecino si a ti no te gustaría que te lo hicieran.


He basado durante mucho tiempo mis valores, principios y forma de ver en la vida, orientada hacia la empatia.


Realizar pequeñas obras, pequeños gestos, que a la larga también me gustaría que tuvieran conmigo.


Pero desde hace demasiado tiempo, uniendo a la eterna sensación de estar rodeada de gente que no solo no te entiende, sino que te rodea y no repara en ti, me he dado cuenta de que muchas personas se aprovechan de esto, del que como ven que vas con buenas intenciones se llegan a creer que eres tonto, y no es que solo lo crean, sino que además te demuestran que así es como te ven.


Hace dos meses, mi vida dio un giro, brusco, bestial, que para nada esperaba.


Desde entonces, muchas cosas han ido muy bien, otras bien y otras simplemente no han ido.


Lo más curioso ha sido ir viendo la cantidad de caretas que se han ido descolgando de rostros de personas que creía amigos, amigos muy cercanos en muchos de los casos y que ahora ya, o me aportan poco o nada.


Por el camino, como siempre, también he descubierto a mucho 'Crápula' encubierto bajo el rostro de amigo, o persona que intenta comprenderte, cuando la única de las intenciones que atesora entre sus manos es la de llevarte al catre.


A estos, a estos, solo puedo decirles una cosa, pero bien alta y muy clara: 'Queridos Crápulas, estáis jodidos. Con 27 años, se me escapan pocas cosas, y mis sentidos de alerta están más que despiertos, os veo llegar...antes de que deis el primer paso'.


He estado quince días en lo que yo considero mi casa, a mis amigos cercanos los he visto una media de dos a tres veces, al menos...de otros no he podido despedirme, pero es que algunos no han hecho ni el ademán de levantar el teléfono y decir, oye quedemos a tomar un té.


Para qué.


Su vida va bien y la tuya les importa una mierda.


De hecho, si las cosas te salen mal, si gente 'jeta' se te acerca y se aprovecha de ti, es tu problema, porque tu tienes el problema, y en definitiva tu eres el problema.


Estoy muy desilusionada.


Pero no armare un circo, por mucho que aquí escupa estas palabras, la edad me ha dado la virtud de ser paciente, y de saber ignorar a quién lo merece cuando lo merece.


La amistad, siempre he creído que es como un árbol, que dos personas cultivan, tu le pones agua y el otro simiente o viceversa, cuando solo uno de los dos lados hace algo, el árbol se tuerce, crece mal, se marchita y se muere.


Así que para qué invertir tiempo, ganas e ilusión en algo que ya no tiene cómo salvarse.


No merece la pena.


Menos aún cuando no se ve intención alguna por la otra parte.


Entonces llega el circo de las redes sociales.


Lo eliminas.


No lo eliminas.


Lo ignoras.


Explotas y le escupes todo lo que tienes que decir.


¿Sinceramente?


No es necesario, las cosas caen por su propio peso y en el mejor de los casos, además, te ahorras un disgusto.


El otro día un amigo ponía de estado una frase que me hizo pensar: Que triste es ver como personas que creías cercanas, ya no lo son tanto.


Y es cierto.


Pero también es verdad, que no hay que aferrarse a las pérdidas y valorar las ganancias.


Así que ahí estamos.


Intentando valorar lo que ganamos, aunque a veces sea poco o nada.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Agosto del 2011

Dónde diablos estés.
 Por fin me atreví a resumir aquellos meses.
 Cuando queríamos romper ventanas...y lo hacíamos.
Dónde diablos estés.
 Si lo escuchas.
No te lo tomes a mal.
Todo está pasado por el filtro del tiempo y de mi  imaginación tramposa.
Si te preguntas ¿se ha atrevido a hablar de ella y de mí? observa la cifra y considerate contestado.
Agosto del 2011.
No incluyo nombres en ningún caso.
Únicamente si algún día me lees, lo sabrás tú, que en cierta manera, es lo que pretendía.
Una broma desde la distancia.
Agosto del 2011.
El mes que para mí fue el fin del mundo.
De mi mundo.
En cierta manera, sí, el fin de ti y de mi.
Algo definible como un pequeño mundo infranqueable para el resto.
Y como extrañas plantas crecíamos cuando menos luz y agua teníamos a nuestro alrededor.
¿Cómo podíamos pretender gustar al resto?
Nos conocimos sin raíces, andamos un tiempo juntos, sin raíces...en algunos momentos tuve la sensación de que cada uno de nosotros arraigo en el otro.
Pero, de cualquier manera, ya era demasiado tarde para nosotros.
¿Cómo podían asentarse en la tierra dos seres tan volátiles?
Así que cada uno siguió el camino que le correspondía, y no hay nada más que decir.
Hoy me iré tarde a dormir.
Te informo.
Me imagino que mañana te levantarás temprano.

martes, 18 de septiembre de 2012

La torpe y estúpida selección natural.

Hace tiempo que vengo pensando esto.
Se supone que en un mundo con equis tropecientos millones de personas, ha de haber alguien afín a ti, por pura estadística.
Si lo miras desde el punto de vista romántico, existe tu media naranja.
Si lo miras desde el punto de vista de la psique, entonces tienes una o varias almas gemelas.
Desde el punto de vista químico, despides feromonas que son atractivas a equis personas del género opuesto o del mismo ( a veces la cosa no está ni para elegir).

Pues bien, con veintisiete años y muchos desengaños a mis espaldas puedo confirmar que:

-Por pura estadística mi persona afín también pudo morir en un accidente de tráfico, morirse o simplemente ser gay.

-Desde el punto de vista romántico, con mi media naranja o limón (que también podría ser un borde de cuidado) alguien se hizo un zumo y paso un invierno sin un solo constipado.

-Desde el punto de vista de la psique, posiblemente mi alma gemela me juro odio y rencor eterno y se me reconoce en ésta vida, lo más seguro es que huya despavorida como alma que lleva el diablo.

-Desde el punto de vista de las feromonas, no diré que huelo mal, porque soy adicta a los perfumes (y no a los baratos precisamente) pero creo que las feromonas que desprendo solo atraen a chalados, capullos...y un largo etcétera de hombres que estoy segura que mi madre jamás contemplaría como yerno.

Al principio, creía que la mirada exhaustiva de mi abuela que para mi todo lo sabe, sería una buena criba, pero por sus ojos pasaron tíos que me engañaron, me chulearon o incluso me insultaron, y ¡joder! jamás detectó ni uno...mecachis.

Así que decidida a cambiar, la penúltima vez, me apunté a Badoo.

¡¡jajajajajaja!! perdonar que me ría, ahora sigo.

Ya.

Bueno ahí conocí de todo, desde un canadiense, que me llevó a la montaña a ver las estrellas y dónde realmente acabé durmiendo fue en una cueva de cabras, en la que ni estrellas ni nada ( ni siquiera de las románticas) y que además a la mañana siguiente resultó estar al borde de un precipicio por el que estuve a punto de caerme más de una y dos veces ( ya sé que algunos estaréis pensando..¿porqué mierda no se cayó? lo siento...sobreviví) y con el que además no escarmentada quedé una segunda vez, y resultó empapelar su habitación con folios por filas de colores...un cristo.
También conocí a un ruso, no sabría como calificarle.
A un tío con los pelos de la nariz más largos...vaya, que jamás he vuelto a ver otros iguales.
Y un largo etcétera, que en fin, sólo podrían salir de internet (aunque en la vida real también existen).

Para aclarar ideas y pensamientos, me fui de Interrail y tras recorrer media Europa (qué guapos son los húngaros) decidí pasar de los tíos.
Pero, curiosamente, hablaba con uno que había conocido en Meetic, un virtuoso del violín, médico, abogado, piloto y...seguro que no soy capaz de recordar la de cosas que era, el caso es que aprovechando que no quedaban buses cuando regresé, dije, ¿por qué no? ¿oye me acercas a casa?
Y tanto que me acercó, se presentó bien arreglado y yo ... que los vagabundos olían mejor que yo ¿qué esperaba tras 20 días trotando por Europa con una mochila? ¿A la Barbie?

El caso es que aún quiso entrar en casa...y cuando le negué la entrada..¡¡se enfadó!! (díscúlpame si me lees, por querer asearme y dormir en mi cama).
Al final, me supo mal y dije venga, quedemos a ver una peli...en mi idioma, quedar a ver una peli, significa eso, en el suyo significó convertirse en el doctor octopus y ¿de dónde narices sacaba tantos brazos y sobre todo, tantas manos?

Así que le eché de casa y me mando un LARGO email para llamarme estrecha...gracias de nuevo.

También conocí a otro, que presumía de gustarle el rollo bdsm ( y realmente le gustaba) lo que creo es que le faltaba un corset en su colección y yo caí tan ciega y rendida en sus brazos que lejos de ver por dónde avanzaba ( un fangoso pantano) me tiré sin chalecos salvavidas...y encima me llamaron problema.

Luego, apareció él...el príncipe azul, el eterno amor...el te seguiré allí donde vayas, y como una es una romántica empedernida, que se lo cree todo, se cambió de país y el vino y como vino se fue.

Ahora bien, ya pasado el tiempo y siendo capaz de reírme de éstas y algunas otras tonterías cometidas por mí y otras hacia mí, he cambiado el chip.

Y sí, ahora el cielo se abre como en una peli de los Monthy Python (aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaleluyaaaaaaaa aleluyaaaaaaa corean los ángeles celestiales o más bien de la película) y:

No busco nada.

Lo siento mamá, no sé si llegarás a verme vestida de blanco, con cuatro adorables niños que te llamen abuela.

Lo siento por mis hermanos, pero bueno, ya tenemos dos sobrinos, así que no perdéis tanto (guiño guiño).

Y tras tanto patear por terrenos fangosos, pantanosos, y besar más de una y dos y tres y cuatro ranas, algún sapo, algún gusano, alguna cucaracha...he decidido que como dice mi hermanito...pasa la cabra.

Lo siento por los que seguíais mis historias y os comprobáis palomitas.

Ahora si alguien me busca, solo diré una cosa, soy emocionalmente inestable ( hay días que quiero llorar y a los cinco minutos reír como una loca), tengo un carácter y un temperamento fuerte ( en mi tierra se le dice un par de narices, pero hay quién sigue prefiriendo a las modositas que se callan) y lucho por lo que quiero y creo que es mejor para mí.
Si la pregunta fuera ¿qué ofreces?
Mi respuesta sería, un mundo diferente.


martes, 4 de septiembre de 2012

Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes..

Cuando él llegó a casa, el otro día, agotado del trabajo, antes de sentarse a cenar, tomó su mano y dijo, tengo algo que decirte..
Ella se sentó y comió callada, triste.
La observó y vio el dolor en sus ojos y sus lágrimas.
De pronto, no sabía como abrir la boca, pero tenía que decirle lo que estaba pensando: ' quiero el divorcio'..
Ella no parecia estar disgustada con sus palabras y suavemente le preguntó ¿porqué?
Él no respondió, esa noche no hablaron más.
Ella solo lloraba.
Él sabía que ella quería saber que era lo que estaba ocurriendo, pero era un cobarde y no quería confesarla que había perdido su amor porque él, ahora amaba a otra mujer...no sabía como decírselo.
Él ya no amaba a su mujer, ahora sólo le daba lástima.
Con un gran sentido de culpabilidad, él escribió un acuerdo de divorcio, en el que la dejaba la mitad de las posesiones, una pensión para el niño y el coche.
Ella lo leyó y lo rompió en mil pedazos, llorando.
Habían pasado 10 años juntos y de pronto, eran como extraños.
No se conocían.
Él sentía lástima, por todo el tiempo perdido, las ganas y las ilusiones.
Pero ya no podía cambiar nada, él ahora amaba a otra mujer.
De pronto ella empezó a llorar y a gritar para desahogarse.
Esto solo hizo que él tuviera aún más clara la idea del divorcio.
Por esto, era por lo que no la quería.
Al día siguiente, él llegó a casa y no cenó,estaba muy cansado de pasar todo el día con la otra mujer.
Ella escribía en la mesa.
Él no se molestó en mirar qué escribía.
Él se despertó a media noche y vio que ella seguía escribiendo.
Cuando se levantó por la mañana, ella le presentó sus condiciones para el divorcio.
Tendría que actuar durante un mes como si nada hubiera pasado jamás entre ellos, como si todo estuviera bien y él jamás le hubiera planteado un acuerdo de divorcio, cada noche tendría que llevarla en brazos del comedor a la habitación, como el día en el que se casaron y sobre todo, no debería decirle nada a su hijo.
A él le pareció una tremenda broma y así se lo contó a la otra mujer, que histérica de lo absurdo que le parecía le animo a seguir las directrices de la aún, todavía, su mujer.
No tenían ningún tipo de contacto desde que él presentó la intención de divorciarse, así que el primer día ambos se sintieron mal con la situación.
Pero su hijo caminaba detrás aplaudiendo, loco de alegría, viendo como su padre cargaba en brazos a su madre.
Ella le susurró al oído que por favor no le dijera nada al niño sobre lo del divorcio..y aunque se sentía mal..así lo hizo.
El segundo día, ambos estaban más relajados, él había olvidado su perfume, y como le acariciaba el cuello...y lo ligera que era.
El tercer día el descubrió lo que estos diez años de convivencia han hecho en ella, se la veía agotada, cansada, con alguna cana, alguna arruga y sobre todo, muy muy delgada.
Ella empezó a arreglarse para que cada día su marido la llevara en brazos.
Pero los vestidos le estaban muy grandes, se había adelgazado mucho.
De pronto, él dejó de tener interés en ver a la otra mujer, porque recordaba lo que había sentido la primera vez que la había llevado en brazos, lo que sentía y lo que la amaba y nada de lo que había hecho tenía sentido.
Ver a su hijo emocionado, sentir el contacto con su mujer, su perfume..¿porqué había hecho lo que había hecho?
Así se lo dije a la otra mujer, y ella de un portazo y con lágrimas en los ojos, cerró su historia.
Él corrió a la floristería más cercana a por el ramo más grande de margaritas que hubiera en la tienda.
¡Amaba a su mujer!
Cuando llegó a casa, la encontró muerta en la cama.
Su mujer estaba pasando por los últimos coletazos de un cáncer terminal.
Él no sabía nada.
Por eso ella le había pedido un mes, no quería que su divorcio fuera algo traumático para su hijo.

'No sabemos lo que tenemos, ni lo valoramos hasta que lo perdemos'


jueves, 23 de agosto de 2012

Sabes esos días cuando todo es tan oscuro que no puedes pensar..

Esto es para ti.
Este es mi adiós.
El cierre de este libro.
Supongo que todo esto se te olvidó al hacer la maleta.
Gracias. por cada una de estas palabras vacias.
Soltero y sin compromiso.
En serio...debia valer para ti muy poco...las palabras se las lleva el viento...y a ti un avión.
No te deseo ningun mal, solo..que encuentres a alguien que te haga creer que la ilusión existe, que el amor también y que llegue un dia y de una ostia te devuelva a la realidad y te demuestre lo poco q le importas, que le importas tan tan poco, que seguro que llevaba dias pensando en irse y por eso necesitaba salir por las noches a pensar y que veas y creas que tu solo le brindaste una mera excusa en forma de dejame ir contigo a por un café.
Que coja y aunque tu le supliques, le de igual, que vea q estas mal y le de igual, que le digas q se pare y piense y le de igual...que ademas te tache de loco, que se ponga como una histerica y llegues a pensar que va a pegarte porque te mira con la cara desencajada y vacia de sentimiento, porque te diga q si un dia alguien te dio una ostia seguro que te la merecias.
Porque construyas algo con ella y te deje solo y tirado, con todo lo construido pero a ti solo.
Porque quiera ademas irse como una martir.
Cuando eso te pase, piensa que tu no fuiste malo, tan solo recibiste lo que me hiciste a mi.

Ahora, te digo una cosa, tengo un par de cojones y saldré adelante, saldré adelante, aquí o donde sea, con o sin ti, mi vida ha estado llena de baches y no soy una blandengue llorica, y si lloro es porque asi me desahogo, pero me comere el mundo, y tendré lo que quiero, porque a diferencia de ti, yo soy una luchadora.
Y soy valiente, mucho, más de lo que tu nunca creerás ni serás, porque deje mi país, por un futuro mejor, por mejorar, por prosperar, y a la minima que me pasó, no regrese a casa, piensa, que tu nunca podrás decir lo mismo.
Y no es que no sepa convivir, es que el unico que podia disfrutar de momentos para pensar eras tu, porque si lo hacia yo, molestaba.
Algún dia llegara alguien, y me querra y me cuidara como me merezco.
Porque no necesito que nadie me quiera tu, con posesiones, celos y escogiendo con quien puedo o no puedo hablar, o dudando que si quedo un tio me lo vaya a tirar, o que si hablo con mi ex me lo vaya a tirar.
No quiero saber nada más de ti, y espero que así sea, porque ahora solo mereces indiferencia.
Disfruta de tu solteria sin compromiso y no te dejes corazones en Inglaterra que has demostrado no tener.

'Piensa que si un dia ella no esta, echaras de menos hasta su caminar, su despertar, su forma de hablar, su mal humor, su estar mejor, su pelo y su voz'

Hasta siempre.


sábado, 18 de agosto de 2012

Le tengo pánico a la muerte

Hace ya algo más de dos años y medio, murió mi hermano.

Hace cuatro años, murió mi abuelo.

Hace dos años murió mi tío.

Sé que no son datos importantes si se tiene en cuenta que cada semana se muere un millón de personas en el mundo.

Que en alguna semana, por simple estadística, o toca a alguien que conoces, o a algún familiar cercano o quién sabe, quizás a ti o a mi.

Pero, desde que pasó lo de mi abuelo, me atormentaba la idea de morirme, hasta que ocurrió lo de mi hermano, de repente...desde entonces me aterra.

Suelo tumbarme en la cama, sobre todo en las noches de insomnio, cierro los ojos y lo pienso.

Pienso que quizás mañana no me despierto, que hoy ha sido mi último día y como será cuando ya no esté.

Porque está claro que un día no estaré.

En ese momento, las palmas de mis pies y manos, comienzan a sudar, un sudor frío que me recorre la espalda y que hace que se erice hasta el último de mis pelos.
Pero no solo eso, noto como mi pulso se acelera, mi corazón comienza a galopar en lugar de a palpitar, me dan calambres en las manos y una intensa sensación de ahogo y ganas de llorar se apoderan de mi.

Llegó también el día en que sintiéndome un bicho raro, lo busqué en internet, busqué si había más personas a las que les pasaba como a mí, y así era, no era la única.

Intenté hacer con estos pensamientos como cuando pasas canales en la televisión que no te interesan (Sálvame en telecinco, por ejemplo) hasta que llegas a uno que te encanta y te relaja y te olvidas.

Soy consciente de que mi día llegará y no sé si será hoy, será mañana, o será el mes que viene.

Lo cierto, es que intenté perderle el miedo y hacer todo lo que quise siempre hacer, no quiero quedarme en casa esperando a que venga a por mí, con una interminable lisa de cosas por hacer.

Lo que no me gusta en mi vida, lo cambio, o al menos lo intento.

Aprendí a no sentirme un árbol, tengo dos pies y puedo hacer con mi vida lo que, entre comillas, quiera.

Leí una cita de Steve Jobs, que decía:

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.”

Supongo que eso es lo que me hace levantarme cada mañana, mirarme al espejo y decir, No, aún te quedan cosas por hacer, salir y decirle a mi novio que le quiero, darle un beso y salir ahí fuera con una sonrisa.

Trabajaba en un hospital, cada mañana me levantaba y pensaba no quiero ir, pero iba, fui durante dos largos años...sin embargo, las demás cosas no las toleraba si no me gustaban...


Ahora lo he cambiado, pero miro al pasado y siento vergüenza por haberlo soportado, otros dirán que me ha ayudado a madurar y a crecer como persona y bla bla bla...yo solo siento que perdí un tiempo maravilloso, a pesar de las muchas cosas que aprendí, perdí tiempo, salud y vida.


A los que siguen en la situación en la que yo estaba y pueden salir, solo me queda decirles que no son árboles.


Y que si todos tenemos el mismo fin, solo hay un modo de celebrarlo.





jueves, 19 de julio de 2012

Las redes sociales

Estos días, más desde que vivo en ésta isla llena de agua y nubes, me hallaba pensando en cómo funcionan las redes sociales.

No hace demasiado (o quizás sí) escribía quejándome de que habíamos perdido el contacto humano con las nuevas tecnologías..dios maldiga a whatsapp y al iluminado que decidió que debía ser gratis...hemos pasado de las cadenas vía email a las parrafadas en la pantalla de un smartphone, pero ese no es el tema y no quiero desviarme, porque me conozco y acabo escribiendo lo que cené ayer y alejándome mucho, muchísimo de lo que en un principio quería decir.

Al grano (y no, no hablo de un grano).

El caso es que en otras muchas ocasiones, creo que las redes sociales también nos ayudan y/o facilitan un poco las cosas.

Por ejemplo...yo (que es el ejemplo que mejor conozco), hace cinco años largos ya, que me fuí de mi tierra natal a vivir a Barcelona.
Pude seguir manteniendo el contacto con mis amigos, los de toda la vida, gracias a las redes sociales, de hecho, aunque no hables mucho con ellos...sabes que ahí están y estarán siempre y el leerles de vez en cuando te hace no llegar a sentir esa 'pérdida de contacto'.
Ahora que me he vuelto a marchar, ésta vez a Inglaterra, gracias a las redes sociales puedo mantener el contacto con amigos y familia, y mantenerles y mantenerme más o menos al día de todo lo que pasa, no solo en sus vidas, sino también en el país.

Si salgo ahora de mi entorno, puedo poner otros grandes ejemplos, como puede ser la revolución que se vivió el año pasado en Turquía, por ejemplo.
Manifestaciones que fueron convocadas a través de twitter (principalmente) y otras redes sociales, o el movimiento #15M, que llevaba tiempo gestándose ante el descontento de las muchas personas con el actual sistema (ya era hora de despertar un poco) y con manifestaciones convocadas a través de redes como Facebook o Twitter, se llego a convocar a cientos de miles de personas, en plazas, calles, barrios...y todo gracias a las redes sociales.

Creo que más allá del entretenimiento, mientras internet siga siendo libre, las palabras y la comunicación serán nuestras armas, y que si sabemos hacer un buen uso de las redes sociales, podemos llegar muy, muy, muy lejos.

Si salimos ahora del tema de manifestaciones, muchas personas han salvado su vida gracias también a las redes sociales (de nuevo twitter).

No comparto demasiado ésta opción, pero si es cierto que personas como Sinnead O'Connor habían anunciado en varias ocasiones intentos de autolisis y que gracias a fans y sus palabras, no los han llevado a cabo.
En otras ocasiones, la gente no ha sido tan rápida y la persona que iba a suicidarse, simplemente dejo una mera 'despedida' que nadie supo ver o a la que nadie dio importancia ( ¿quién no tiene el típico amigo quejica, que no para de describir lo asquerosa y triste que es su vida?), me viene a la memoria una chica de dieciséis años inglesa, con una prometedora carrera como modelo, que al no aparecer el chico que le gustaba en una cita, simplemente puso adiós en su facebook y se tiró al tren.

La ambigua cara de las redes sociales.

Todo depende del uso que les des y para qué.

Como todo en ésta vida siempre.


lunes, 9 de julio de 2012

La ciencia del sueño



¿Quién no deseo alguna vez que sus sueños se hicieran realidad?

Lo malo, es que a veces no dependen sólo de uno mismo y se quedan en eso.

Sueños.


domingo, 10 de junio de 2012

El tránsito de Venus



Los tránsitos de Venus han jugado un papel importante en la historia de la astronomía. Los científicos y los exploradores planificaron grandes expediciones para observar los dos tránsitos ocurridos en el siglo XVIII (en 1761 y 1769) y calcular la distancia desde la Tierra la Sol. En el actual tránsito, los investigadores podrán saber más sobre el planeta Venus. La nave Venus Express de la ESA, la única en órbita del planeta en este momento, utilizará la luz del Sol para estudiar su atmósfera. A medida que la luz solar se filtra en la atmósfera, se revelan las concentraciones de moléculas de gases a distintas altitudes. Además, este ejercicio servirá a los científicos como experiencia para buscar planetas parecidos a la Tierra, incluso uno que podría ser habitable, fuera de nuestro Sistema solar. Venus supone una excelente representación, ya que es similar en tamaño y masa a nuestro planeta.




El Sol, Venus y la Tierra se alinean en raras ocasiones, debido a que las órbitas alrededor del Sol de nuestro planeta y Venus están ligeramente inclinadas la una respecto a la otra. Los tránsitos de Venus se repiten a pares (con ocho años de diferencia entre ellos ) y con un patrón regular de 121,5 y 105,5 años entre pares consecutivos.




Podemos despedirle hasta 2117.Ha sido un orgullo en una sola vida haber podido contemplar éste fenómeno en dos ocasiones, en 2004 y el pasado 6 de junio.






miércoles, 6 de junio de 2012

Decidido, renuncio a ser adulta.

Con la presente, presento mi renuncia a ser adulta.
He decidido aceptar la responsabilidad de tener seis años nuevamente.
Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua.
Quiero pensar que los dulces son mejor que el dinero, pues se pueden comer.
Quiero tener un receso y pintar con acuarelas.
Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo llevo el pelo y si me puse poco o un exceso de maquillaje.
Quiero regresar a mi casa, a una comida casera y que alguien esté ahí esperándome.
Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble, y contar chistes con mis amigos.
Quiero abrazar a mis padres todos los días y sentir sus abrazos.
Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple...
Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabíay no me preocupaba por no saber.
Cuando todo lo que sabía era ser feliz porque no sabía las cosas que preocupan y molestan.
Quiero pensar que el mundo es justo. Que todo el mundo es honesto y bueno.
Quiero pensar que todo es posible.


En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado.
Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, hambre y de niños violados, de religiones que matan sin piedad y que a pesar de ser ricas siguen pidiendo en nombre de un Dios que nunca vieron y que incluso, quizás, inventaron.
Aprendí sobre las mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, la enfermedad, el dolor y la muerte.
Aprendí de un mundo donde saben cómo matar y lo hacen sin ningún tipo de pudor.
¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdía a mi mascota?
Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota o me escogiera de último para ser su compañero de equipo o no me invitará a su cumpleaños.
Cuando no necesitaba gafas para leer ni para ver la tele.
Quiero alejarme de las complejidades de la vida y volverme loca, sonreír, con las pequeñas cosas una vez más.
Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era.
Caminaría de nuevo en la playa pensando solo en la arena entre los dedos de mis pies y la caracola más bonita que pudiera encontrar sin preocuparme por la erosión de la tierra y la contaminación de los océanos.
Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando en mi bicicleta hasta llegar al parque, sin la preocupación de que me rapten, me violen o algo peor.
No me preocupaba el tiempo, las deudas, o de dónde iba a sacar el dinero para arreglar el coche, pagar el alquiler o la hipoteca.
Sólo pensaría en qué iba a ser cuando grande, sin la preocupación de lograrlo o no.
Quiero vivir simple, nuevamente.
No quiero que mis días sean de ordenadores que me inhiben de salir a la montaña, de papeles en mi escritorio, de noticias deprimentes, ni de cómo sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en la cartera, ni en el bolso, ni en los bolsillos de mis cazadoras.
No quiero que mis días sean de facturas de médicos, de luz, de gas o de agua.
Quiero volver a recibir y esperar con ilusión las cartas en mi buzón, porque serán mis amigos los que escriban.
No quiero que mis días sean de historietas, enfermedades y la pérdida de seres queridos.
Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación.
Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena...
Quiero dormir con mi libro favorito bajo la almohada y creer que al menos, durante esa noche, que podré subir al cielo y saltar encima de las nubes, si planto bien mis habichuelas.
Saltar encima de la cama de mis padres los fines de semana.
Quiero volver a levantarme a hurtadillas los sábados por la mañana para ver Fraggle Rock.
Quiero volver a aplastar todos los tomates de la huerta de mi abuelo y sentarme después con él a comernos los pocos que habían quedado.
Quiero volver a coger una fresa y pintarme con ella los labios.
Quiero despertarme en invierno y que la nieve me cubra hasta la cintura y no tener que ir al cole.
¡Oh, siii! Quiero volver a mis seis años nuevamente... y ya está decidido.


sábado, 26 de mayo de 2012

El pasado, el presente, el futuro.


A veces, sólo a veces, el pasado entra como una ráfaga de aire helado por la ventana, calándote hasta los huesos.
En ese momento, en ese instante, te asaltan las dudas.
Dudas, que si las das 'cancha' de acción y actuación te llevarán a los remordimientos.
Es por eso que creo, que hacia atrás, sólo hay que mirar para coger impulso.
No arrepentirse de las acciones del pasado, ya que a fin de cuentas son las que han hecho tu 'yo' presente.
Pero tampoco olvidarle, a fin de cuentas, con el olvido llega la condena a que todo vuelva a repetirse.
Un día, alguien especial me dijo, que el futuro no lo escriben los cobardes, y la vida, en este momento, me ha demostrado que es así.
Si quieres ser alguien y no para con los demás, sino contigo mismo, has de coger impulso, aire y fuerzas y salir hacia delante aunque eso suponga romper barreras y/o reglas.
Porque la vida es lo que sucede mientras esperamos un futuro.


jueves, 24 de mayo de 2012

Sin zapatillas..



No podía salir.
Sólo podía contemplar cómo evolucionaba la vida a través de lo que el fino cristal de la ventana le permitía ver.
Y eso le era insuficiente.
Quería contemplar que había más allá, que era lo que sus grandes ojos marrones no llegaban a observar estando ahí, en su habitación.
No recordaba cuanto tiempo de encierro llevaba.
Sabía que era más del doble de lo que había podido salir.
No era justo.
Los pasillos de la casa, estaban hundidos bajo sus pasos.
Se notaba perfectamente cuál era el camino exacto que solía seguir, porque allí el brillo del suelo había desaparecido, dejando paso a un color desgastado y triste.
Una fría mañana de octubre decidió armarse de valor y abrir la puerta de casa, en ese momento sonó el teléfono.
En los días sucesivos, volvió a intentarlo, siempre había algo que se lo impedía, el cartero, el vecino que quería un puñado de sal, el teléfono de nuevo, otra vez el cartero, otra vez el vecino…y así, más de un mes de imprevistos que solo le permitían acceder al pomo de la puerta…¿conspiraba el universo en su contra?
Quizás fuera así.
Decidió hacer lo que nadie esperaba que hiciera.
Saltó por la ventana.
No dejo una marca en el suelo, ese camino solo lo hizo una vez.
Pero olvidó sus zapatillas.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Un eterno baile..


Las notas comenzaban a sonar, era su turno.
Cada vez que oía aquella melodía de piano, sin darse cuenta comenzaba a girar y a girar, su vida era eso, un eterno baile.
Era la bailarina más famosa, actuaba en cualquier parte del mundo, su agenda estaba repleta de citas, de notas y su vida, era un compás
Esa noche actuaba en un teatro, pero no era un teatro cualquiera, era el único teatro que existía a bordo de un barco, el barco más grande jamás construido.
Las luces se apagaron y el piano, comenzó a sonar, y sus pies a moverse, ella a girar y el ´público en silencio, la observaba con admiración.
Siempre miraba al suelo cuando bailaba, le gustaba sentir el contacto de la madera y el roce de ésta, en sus pies, le hacía cosquillas.
Pero hoy, el suelo era diferente, y decidió alzar la vista y vio algo, algo muy extraño, unas finísimas cuerdas la alzaban los brazos, intentó bajarlos, no podía, no podía ser verdad, era una…marioneta.
Lo intentó una vez y otra vez, con todas sus fuerzas, quería bajar los brazos, pero no podía.
En un último intento desesperado, haciendo acopio de todas sus fuerzas, volvió a bajar los brazos, y las cuerdas, cedieron.
Era libre.
Ya no oía el piano, no quería bailar, solo correr.
Y  salió del teatro, dejando atrás las notas, la música y su vida, saltó por la borda y allí, tumbada en el mar, volvió a oír el piano, a sentir la música, sus notas y comenzó a bailar y sin darse cuenta, a hundirse.
Amaneció  en la orilla de una playa, un frío día de otoño, ese fue su último baile, el único libre.